Olavarría el día después: tensa calma y debate nacional

Tras la caótica jornada del martes en Olavarría por la toma de tierras, Ezequiel Galli apuntó contra una «movida política» de Juan Grabois y nacionalizó el tema.

El acampe por el acceso a la vivienda, impulsado desde hace más de veinte días por la Mesa de Emergencia, tuvo su pico más álgido de conflictividad durante la mañana del martes, con una sentada dentro de la Municipalidad y la exigencia de una reunión a Ezequiel Galli, intendente de Olavarría. La demanda fue calificada como una “extorsión” y hasta con el mote de “usurpación” por parte del propio intendente de Juntos por el Cambio, quien se negó a oficiar de interlocutor, pero que habilitó, al mismo tiempo, a funcionarios de su confianza para abrir instancias de diálogo.

A todo esto se sumó, durante la tarde del martes, la protesta de un grupo de familiares y jóvenes olavarrienses, que denunciaron hechos de violencia institucional por parte de agentes de la Policía Bonaerense y se manifestaron frente al Palacio Municipal mientras continuaba el reclamo habitacional.

Respecto al pedido de soluciones habitacionales para siete familias, hubo avances en las negociaciones, pero el conflicto no disminuyó su intensidad en lo discursivo. Acusaciones cruzadas, comunicados y declaraciones en medios de comunicación, se sucedieron a lo largo del día. De fondo el debate por las “usurpaciones” y la denuncia de una “movida política” vinculada a Juan Grabois que impulsa gran parte del arco político nacional de Juntos por el Cambio y que hoy tuvo su réplica en Junín, otro de los distritos bastiones del PRO.

La Mesa de Emergencia de Olavarría replicó con un duro comunicado de prensa: “Sin helicóptero, Galli huyó de la municipalidad” advirtieron. Allí le pidieron al jefe comunal que “no nos difame, desprestigiando nuestra presencia pacífica tanto dentro como fuera de un establecimiento público” y remarcaron que “no se ingresó forzando ninguna entrada, por ende tampoco es usurpación”. Reclamaron “concreciones” a sus reclamos dado que “de promesas se nos llenaron los bolsillos”.

Por su parte, el intendente Galli sostuvo en una entrevista por el periodista César Saldaín de FM Sapiens: “Yo no voy a recibir a nadie si se está cometiendo un delito como el que se estaba cometiendo al usurpar el edificio municipal. Aunque algunos digan lo contrario, para mí es un delito que la gente quiera quedarse a dormir adentro de la Municipalidad porque eso es una usurpación”.

Sin embargo reconoció que “se abrió, por suerte, un canal de diálogo con tres personas de la Mesa que se pudieron juntar con Hilario Galli- secretario de Gobierno y Diego – Robbiani – Desarrollo Social” y dio precisiones sobre el estado de las negociaciones: “Tres de los pedidos ya están solucionados y trabajados y el cuarto está casi solucionado, falta muy poquito. De los siete casos, tres se sumaron el viernes de la semana pasada” detalló.

Respecto al conflicto por los presuntos casos de violencia institucional expresó: “En un momento se mezclaron los reclamos porque hubo rotura de vidrios. Me piden que haga algo con esa situación pero la policía bonaerense no depende de mí sino del Gobernador. No estoy de acuerdo con ningún tipo de actitud violenta ni de los vecinos ni de lo que nos cuidan y hay una investigación en marcha. No es la forma venir a romper los vidrios de la municipalidad tampoco” mencionó.

Remarcó que uno de sus funcionarios, acompañó a la madre del adolescente presuntamente agredido “a la fiscalía para que reciban su denuncia”.

Finalmente se supo que en el plano legal se instruyó una causa de oficio. Fuentes judiciales indicaron que el Municipio de Olavarría aportó las cámaras de seguridad que registraron los incidentes y trascendió que el propio intendente ya prestó declaración testimonial.

 

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