¿De Lobos o de Roque Pérez? El misterio del nacimiento de Perón

Según los registros oficiales, Juan Domingo Perón nació en Lobos hace 125 años. Pero en Roque Pérez cuentan otra historia.

El Partido Justicialista y todo el Movimiento Nacional celebró esta semana el natalicio de Juan Domingo Perón. La historia oficial tiene su punto de partida en Lobos, provincia de Buenos Aires, en un 8 de octubre de 1895. A menos de 40 kilómetros, del otro lado del Río Salado, en Roque Pérez, se escribe otra historia: la de un Perón de origen humilde, hijo natural, que nació en un rancho un 7 de octubre de 1893.

La disputa entre Lobos y Roque Pérez surgió en 1995, está bien documentada por ambos lados y no tiene veredicto firme, a pesar de que se discutió hasta en el Congreso de la Nación. Se parece en parte a la que entablaron Junín y Los Toldos respecto de la verdadera filiación de Evita, y tiene puntos de contacto con la del general José de San Martín.

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En Lobos dicen que la cuestión está zanjada. “Terminó donde debía, en una audiencia pública que se llevó a cabo en el Senado de la Nación”, le dijo a INFOCIELO Rubén Darío Basiles, quien durante dos décadas fue custodio de documentos que prueban un origen lobense del tres veces Presidente de la Nación, como director del Museo y Biblioteca Juan Domingo Perón.

Basiles se refiere, en efecto, a una convocatoria que se celebró en el año 2000, de la mano del senador radical José María García Arecha, y que terminó con la declaración de Monumento Histórico Nacional a favor de la casona de Lobos donde, aseguran allí, nació el General Perón.

En Roque Pérez rompen los moldes con un dato que sorprende: “Nosotros sostenemos que su fecha de nacimiento no es 8 de octubre de 1895 sino 7 de octubre de 1893, por confesiones que le hizo el mismo Perón a su biógrafo Enrique Pavón Pereyra”, responde Daiana Márquez, responsable de Turismo de ese municipio.

El rancho de Perón. En Roque Pérez juran y perjuran que el general nació allí. 
El rancho de Perón. En Roque Pérez juran y perjuran que el general nació allí.

Para los roqueperenses, el General nació en un ranchito ubicado en la avenida Mitre, en los tiempos en que la ciudad -que hoy tiene unos 15 mil habitantes- era apenas un caserío junto a la estación de tren. Para los lobenses, se trata de una fábula sin sustento histórico.

Lo que se discute no es sólo una cuestión de fechas y lugares, sino todo un relato en torno a los orígenes de Perón. Para los de Lobos, sobran documentos para probar que Juan Domingo fue el segundo hijo del matrimonio entre Juana Sosa y Mario Tomás Perón, miembros de una familia de clase media establecida en Lobos.

Para los de Roque Pérez, se trata del “hijo natural” de Juana Sosa, descendiente de tehuelches, quien vivió sus primeros años en un humilde rancho sobre lo que hoy es la calle Mitre, dentro de un caserío en lo que por entonces era el Cuartel VI del partido de Saladillo. ¿Por qué entonces la partida de nacimiento, que ambos distritos reconocen, se expidió en Lobos? Cosas de la época: “Como el registro civil más cercano quedaba en Lobos, casi todos los roqueperenses contemporáneos a Perón se inscribieron allá”, explica Márquez.

Perón y Sosa eran una pareja consolidada y criaron juntos a sus hijos, pero se casaron recién en 1901, con lo cual a la edad de 6 -o de ocho, según qué versión de la historia- Juan Domingo dejó de ser hijo natural. Pero la inscripción estaba hecha, y ese es, posiblemente, uno de los orígenes de la controversia. Es que, como no tenía padre conocido -o, mejor dicho, asentado legalmente-, le estaba vedado el ingreso al Colegio Militar y recibía condena social.

 

En el pueblo de Roque Pérez se cuenta como anécdota una visita furtiva de Perón al rancho de su niñez, durante 1938. “Un viejito cuenta la historia, y nosotros no creemos que esté loco. Lo acompañó hasta el lugar y él mismo le dijo que nació allí”, sostiene la funcionaria municipal. Ese encuentro está documentado en el libro “Juancito Sosa, el indio que cambió la historia”, de Hipólito Barreiro.

“Entonces realiza un viaje a Roque Pérez, en busca de sus raíces y de respuestas. Lo hace de riguroso incógnito, y ya frente al ranchito que lo vió nacer muy probablemente se pregunta: ‘¿qué ocurriría si mis camaradas descubriesen este lugar mío tan guardado?’”, se lee allí.

Para los militares, el origen familiar era cosa seria. Hay que recordar que hasta hoy hay quienes se oponen a exhumar los restos del general José de San Martín para zanjar un debate en torno a su supuesto parentezco con la familia Alvear y un posible ADN guaraní. Un San Martín bastardo e indio es inaceptable algunos de los que custodian su legado.

Guerra de papeles
“En Lobos tenemos todo: partida de nacimiento, testimonios de familiares, fotos. Incluso tenemos el discurso del General, cuando visitó el pueblo”, ostenta Basiles para sostener la posición de su ciudad. Se refiere al discurso que brindó en Lobos, en 1953, al momento de inaugurar la casa museo en “su ciudad natal”, de acuerdo a las palabras que utilizó.

 

Márquez no se achica: “Existen las escrituras de los terrenos y de la casa a nombre de Juana Sosa, coinciden las parcelas. Incluso hay fotos de ella embarazada”, asegura. Las fotos están: Mario Perón aparece sentado, como quien toma aire en una tarde de calor, y Juana Sosa está al fondo, apenas asomando, como Juan Domingo en su vientre.

También hay una declaración jurada de Perón, al momento de asumir la Presidencia de la Nación por primera vez, donde inscribió la posesión de un terreno en Roque Pérez.

Es verdad. Sobran papeles, testimonios, fotografías. Y casas. Hay dos. El diferendo se zanjó, por ahora, admitiendo a una, la de Lobos, como “casa natal” y a la otra, la de Roque Pérez, como “casa de la infancia”. Ambas fueron convertidas en museo y constituyen el principal atractivo turístico de la ciudad. De hecho, hay planes para trabajar en conjunto la temática peronista.

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